Dominus ahora en Das-Zuchthaus para mujeres y parejas
Quizá te preguntes por qué no puedes ver mis ojos, por qué mis imágenes sólo insinúan cosas, no las revelan.
La respuesta: No todo el mundo trata la lujuria con respeto. No todo el mundo es tan valiente como tú.
Por razones privadas, mantengo mi discreción, por mí mismo.
Para ti. Lo que te ofrezco no es un espectáculo, sino un encuentro íntimo, un espacio entre nosotros, protegido, misterioso, honesto.
Sientes el deseo de perderte, de entregarte por completo.
Estoy aquí para guiarte, con experiencia, ganas y una mirada que te atrapa.
Confía en mí cuando te dejes llevar. Esto es más que dominación: es tu espacio de entrega, tu feminidad, tu plenitud.
Mírame a los ojos, date el gusto; marrones verdosos, grandes y brillantes, pacíficos.
Te reciben amistosos, estrictos, lujuriosos o exigentes, según cómo quieras mostrarte.
No soy un actor, sino un compañero experimentado - 25 años en el camino. Conozco el camino, lo recorro contigo.
Como pareja dominante, no soy un propietario. Soy el conductor de tu devoción. No uso, honro. No castigo, recompenso. No domino, revelo.
Te llevaré a tu reino de lujuria, a los límites de tu control, al lugar donde el temblor se convierte en éxtasis y el deseo en devoción.
Todo lo que necesitas es confianza. Yo me encargaré del resto -con estilo, sentimiento, una mano en tu alma y la otra en tu garganta- si tú quieres.